Guisos, guisos .. ¡y más guisos!

Guisos, guisos …. ¡y más guisos!, es así como comenzaba esta semana un tuit de @PhilippeRegol, ese observador gastronómico al que le sigo los pasos como perro de caza tras una presa apetitosa, visitando en la medida que mi presupuesto, estómago y agenda me lo permiten, cada uno de los restaurantes, bares y lugares de comer y beber que recomienda.

El “observador” compartía su experiencia en el Bar Bas de Quique Valentí, destacando los guisos, “grandísimos guisos” escribía en su Twitter.

pantallazo-twitter-eva-ballarin

Esas recetas que parece que nadie crea, porque nadie cree.

Esos jugosos platos de cuchara, en los que no mojar pan es pecado. Albóndigas en salsa, fricandós, estofados, callos, cap i pota, legumbres con carne, verduras con pescado. Bases de ajo y cebolla y pimentón. Chup chup de toda la vida, que poniéndonos finos llamamos baja temperatura. Plato hondo, bol o cazuelita con espirales humeantes de olores que, como diría mi abuelita, alimentan.
Me pilló el tuit de Regol con mi consiguiente y entusiástico retuit en Moscú.

en Gorki Park (Moscú)

en Gorki Park (Moscú)

Resguardada del frío, sentada en un restaurante de comida georgiana llamado Khachapuri y pidiendo pan para mojar en mi Chakhokbili, un guiso de pollo con tomate y estragón. Con el sabor intenso del caldo espeso y especiado en la boca y el corazón agradecido por su remarcable observación de observador, me alegré de llevar tres días comiendo guisos de Georgia.

Chikhirtma-guiso-ruso-copyright-eva-ballarin

Chakhokbili (Pollo con tomate y estragón)

Chakhokbili-guiso-ruso-copyright-eva-ballarin

Chikhirtma (sopa de pollo con cilantro)

Estofado-Batsumi-condari-Georgia-copyright-eva-ballarin

No es que no me gusten las coronitas de mini mezclums encima de un tartar estilo Sisí Emperatriz, o las florecitas comestibles rodeando un sashimi en plan Versalles en primavera, o ese cebollino cruzado sobre una pieza de pescado como estandarte medieval… pero echo de menos un plato hondo, blanco y honesto con un par de cucharones del guiso del día.

Y me huele que no soy la única, por eso (a ver si consigo un “oído cocina”) ¡guisos, guisos, queremos guisos!

Guisos, guisos .. ¡y más guisos!
¿No te ha gustado?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.