Ada Parellada, lucha contra el derroche de alimentos

Si no conoces a Ada Parellada (Granollers, 1967) y quieres una carta de presentación te diré que es una mujer vital, tenaz y de firmes convicciones. Pero también alegre, simpática, muy empática, transparente y con el grato don de la comunicación, que veo cuando atiende a los futuros comensales por teléfono, cuando habla con emoción de su profesión y, cómo no, también de sus preocupaciones vitales, entre las que se encuentra su implicación para minimizar el derroche de alimentos.

Para Ada la restauración es más que su vida, su pasión. No te resultará extraño si te explico el porqué. Es la menor de una familia de 8 hermanos nacidos en la Fonda Europa, de Granollers, un establecimiento centenario (1771). “Está documentado que somos siete las generaciones de los Parellada que han pasado por la Fonda. Tenemos 250 años de historia y somos los más antiguos de Cataluña gracias a la figura del ‘hereu’, por la cual el padre traspasa íntegramente las propiedades al primogénito varón”. Y su padre también confió en el “hereu” y en su mente estaba que su hija pequeña fuese abogado.

ENAMORADA DE SU PROFESIÓN

Y Ada lo hizo… Eso sí, sólo hasta cuarto de Derecho porque entonces tomó el atajo para ir derecha al número 148 de la calle de Rosselló, en el Eixample barcelonés. Un local de 300 metros cuadrados que fue una antigua editorial y que no dudó ni un ápice en alquilar para abrir su restaurante: el Semproniana, un nombre que homenajea a su ciudad natal, Granollers, pues era el nombre romano de la localidad. “Yo tenía 25 años y Santi, mi pareja, que tenía 27, pidió un crédito. Nos vimos tan apurados que, para decorarlo, me fui al Mercat dels Encants, de Barcelona, a comprar vasos, cubiertos, platos…”

Nada era igual porque todo era diferente y ese encanto fue su carta de presentación que hizo del Semproniana un local de moda gracias a su interiorismo y, cómo no, a su cocina creativa. Un sueño hecho realidad gracias al apoyo incondicional de Santi Alegre, un arquitecto que se ha convertido en el ancla que Ada necesita para no soñar despierta. “Él es sensato, cauto, tranquilo y muy prudente. Yo soy creativa, trabajadora y me ilusiono con suma facilidad.” Son el ‘seny i la rauxa’, como se dice en catalán, y ambos lo saben muy bien.

Ambos vivieron años espléndidos. En 2002 eran propietarios de seis locales (uno de ellos en Lisboa), pero tan solo diez años pensaron en bajar la persiana. “2012 fue muy duro y en agosto pensé en cerrar. Pero mi marido me planteó que podíamos empezar de cero, como cuando éramos jóvenes: trabajar los siete días de la semana, abrir los domingos, reducir los gastos a la mínima expresión….Y, afortunadamente, funcionó. Gracias a esto, también he cambiado mi forma de pensar”.

Desde hace un año y medio Ada y Santi viven una época de esplendor empresarial, tanto por el funcionamiento del Semproniana (donde han cuajado los platos talla S, M y XL, en función del hambre) como por su participación de nuevos proyectos. Ada me anunció la apertura en breve de una moderna churreria en Sant Cugat (Barcelona) para revalorizar este producto tan castizo y me trasladó su tenaz obsesión por el grave tema del derroche de alimentos, en el que está sumamente implicada.

SU OBSESIÓN: LUCHAR CONTRA EL DESPILFARRO

Ada Parellada es consciente de su perfil público (ha protagonizado programas de cocina en TV3, campañas a favor de una cocina saludable, ha escrito más de una docena de libros, incluida una novela…) y, en esta etapa de su vida, lucha para visibilizar una nefasta realidad, como es el hecho que se tiren a la basura una tercera parte de los alimentos que producimos a nivel mundial. “Yo tengo una teoría, quizás un tanto demagógica, y que contempla las fases de visibilización sensibilización, concienciación, reeducación y reaprovechamiento para llegar, cómo no, a la reducción de la producción”.

Un proceso extremadamente complicado si tienes en cuenta que en Cataluña, por ejemplo, se tiran 260 mil toneladas de comida al año, de las cuales el 53% se genera en los hogares y el 16% en la restauración. Pero Ada reconoce que es muy complicado poner hilo a la aguja porque cualquier pequeño cambio afectaría a otros sectores económicos que, directa o indirectamente, dependen de la producción de alimentos.

Mientras tanto, no es extraño que una entidad solidaria de Barcelona (Espigoladors) con la que Ada colabora reciba en un día 6.000 kilos de calabazas que han sido desechadas (por calibre, excedente de producción…) ó 4.000 kilos de patatas (pequeñas y grilladas) porque el agricultor no las ha podido colocar en el mercado por un tema de precio.

Unas cifras alarmantes que se suman a las ingentes cantidades de alimentos que, según Ada, se desechan en colectividades (prisiones, comedores escolares, hospitales…), en mercados municipales o en grandes superfícies. Después de una hora de conversación es cuando la veo claramente indignada: “Desgraciadamente, la gran mayoría no lo admite y deben saber que no pasa absolutamente por hacerlo. Es el primer paso para cambiar. Dicen que es ‘insignificante e inevitable’, pero no es así”.

CAMPAÑA POR EL REAPROVECHAMIENTO Y MENÚ CON PRODUCTOS DESECHADOS

Entrevisto a Ada Parellada el 12 de febrero a las 11,30 horas en el Semproniana. Son cerca de la 13 horas y sigue siendo contundente en su dialéctica y firme en sus decisiones. Tiene el restaurante completo, con un centenar de reservas, y sus primeros clientes llegarán en media hora. Aún así me recuerda que no puede explayarse con el tema de la distribución porque se le echa el tiempo encima.

Eso sí, antes de acabar me habla del menú que elabora con productos de desecho, el último de los cuales lo sirvió el 11 de enero. Ese día transformaron 150 kilos de alimentos rechazados del circuito comercial (hortalizas, fruta, legumbres, pasta, carne, pescado y lácteos) para cocinar platos degustados por 100 comensales.

También me recuerda su participación en la campaña Remenja’mmm.Massa bo per llençar-ho (Recómene, demasiado bueno para tirarlo), que aboga porque el comensal se lleve a casa las sobras en un recipiente divertido y ecológico. La inscripción es gratuita y, por el momento participan 14 establecimientos de Catalunya (#remenja).

PUEDES SEGUIR A ADA PARELLADA

Web: Semproniana

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