El Escondite de María: Lujo en el corazón de Sevilla

El pasado mes de octubre, mi asistencia al foro enogastronómico organizado por el Clúster estratégico de Córdoba, fue la excusa perfecta para quitarme las ganas de alojarme en El Escondite de María, una casa típica sevillana de finales del siglo XIX situada en el corazón de Sevilla de la que ya había leído mucho en redes, gracias a mi querido Pepelu (Gastronomía y Moda).

LOS APARTAMENTOS

La ubicación de los apartamentos en pleno corazón de Sevilla, a tan solo 50 metros del Palacio de Dueñas y muy cerca de la plaza de la encarnación o la del Cristo del Burgo.

Como llegué antes que el resto de huéspedes, Merche y Francis la encantadora pareja que los regenta, me permitieron ver los seis apartamentos e incluso elegir el que más me gustó.

La decoración de cada uno de ellos es totalmente distinta y da origen a su nombre: Vintage, Asiático, Minimalista, Isabelino, Moderno y Árabe, aunque todos tienen un factor de denominación común: un gusto exquisito en la decoración y detalles de especial confort: carta de almohadas, wifi con IP individuales, posibilidad, toallas y preciosos albornoces bordados con el logo de los apartamentos.

EL ENTORNO EN EL ESCONDITE DE MARÍA

Los apartamentos se encuentran en un enclave inmejorable de la ciudad de Sevilla en pleno centro y muy cerca de los principales puntos de interés.

Al viajar sola, Francis y Merce se brindaron a hacerme de cicerones y tengo que confesarte que aunque eso representó no poder dormir más de tres horas, valió la pena cada minuto de falta de sueño.

DÓNDE COMER o TAPEAR CERCA 

Los locales que visitamos, ubicados muy cerca de los apartamentos fueron:

EL RINCONCILLO

Un peculiar bar que ostenta el título del más antiguo de Sevilla, conocido en otras épocas como el refugio de las cuatro pés: policías, poetas, periodistas y prostitutas. De peculiar decoración, sus paredes están revestidas de  baldosas y Alhacenas cargadas de licores y vinos.

Allí además de unas cañas probamos el jamón y el queso (espectaculares) y las pavías de bacalao, de un delicioso rebozado, que te lo tienes que pedir sí o sí cuando lo visites.

(Calle Gerona 40 – Teléfono: 954-22 31 83 – Abierto de 13:00 a 01:30)

BODEGA DE SANTA CRUZ (o de las columnas)

La bodega de Santa Cruz está muy cerquita de la giralda. Se trata de un bullicioso bar lleno de autóctonos y de turistas.

A destacar el arte de sus camareros, lo rico de sus tapas y la cuenta anotada con tiza sobre la barra de madera del local).

(Rodrigo Caro, 1 – Teléfono: 954-21 86 18 – Abierto de 8:00 a 00:00)

LA TERRAZA M

Un lugar mágico: cocktails y música chill out en el selecto ambiente de la terraza del Hotel M, justo enfrente de la Giralda. Las vistas, simplemente espectaculares. Sin duda, la mejor opción para acabar la noche en Sevilla.

(Calle Alemanes, 27 – Teléfono: 954-56 00 00 – Abierto de 16:00 a 01:00)

LA HISTORIA TRAS EL ESCONDITE DE MARIA

María Coronel nació en 1334. Era la hija del Alguacil mayor de Sevilla y Consejero privado del Rey Alfonso XI. Se casó con Juan de la Cerda, descendiente de Fernando III el Santo. Y aquí empiezan sus desgracias…

Unos años más tarde muere su padre decapitado por haberse sublevado contra el nuevo Rey Don Pedro I “El cruel”. El esposo de María, cuatro años después, corre la misma suerte. Doña María Coronel vive triste y sola administrando los pocos bienes que le quedan.

Sin embargo, ajeno a la pena que ella pudiera sufrir, el Rey Don Pedro I se enamora perdidamente de ella quedando prendado de su belleza y porte sevillano, hasta el punto de perseguirla, acosarla e intentar secuestrarla en varias ocasiones. Sin saber ya como remediar tal persecución, Doña María Coronel termina refugiándose en el convento de Santa Clara.

Fuente foto: Mi parroquia de papel (imagen enlazada)

Un día los alguaciles del rey entran a buscarla al hogar de las clarisas con objeto de llevarla ante Don Pedro al alcázar, pero las monjitas la esconden en una zanja junto a la Torre de Don Fadrique, allí la cubren con tierra por encima y se dice que se obró el milagro creciendo matas de perejil que disimularon el escondite de Doña María Coronel y no pudieron encontrarla.

Lejos de desistir, el mismo rey en persona acude al convento en busca de Doña María. Esta vez no hubo tiempo de avisarla; acosada comienza la carrera huyendo de Don Pedro por las estancias de Santa Clara. Cuando llega a la cocina, se ve entre la espada y la pared; no viendo otra solución que arrojarse aceite hirviendo sobre su rostro para desfigurárselo… A partir de ese momento, el rey dejó de perseguirla.

Al morir Pedro I a manos de su hermano Enrique, el nuevo rey ordenó que se le devolvieran sus bienes a las hermanas Coronel. Con la fortuna recuperada, María y Aldonza, su hermana, fundaron, en el solar del antiguo palacio de su padre, el convento de Santa Inés (sito en esta misma calle en el número 5), donde se trasladaron en 1376 con las monjas del convento de Santa Clara.

Allí vivió hasta su muerte el 2 de diciembre de 1411, con 77 años. Al morir fue enterrada en el coro de este convento. Con motivo de unas obras en 1626, al realizarse el traslado de sus restos, se encontró su cuerpo incorrupto, con el rostro y el cuello marcados por las quemaduras.

Cada 2 de diciembre, aniversario de su muerte, en la sevillana Iglesia de Santa Inés, se expone al público su cadáver.

El Escondite de María (Doña María Coronel, 19 – Sevilla – Página web

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *