¿Pizza congelada? Sí, pero no cualquiera

Sí, vale… no soy la de las recetas, reconozco que eso se le da mejor a Mamen por estos lares, pero tengo que enseñarte algo que va a apañarte muchas cenas de viernes: una pizza congelada.

Bueno, pensarás que ni que te hubiera descubierto América, ¿verdad? De ésas compras tres o cuatro y con ellas tiras un mes.

He de reconocer que yo, panarra irredenta, adalid de la masa madre y de las fermentaciones largas, lo hacía hasta hace bien poco. ¿Hereje? Puede. ¿Tengo posibilidad de salvación? Ahora lo vas a ver.

CÓMO EMPECÉ CON LA MASA DE PIZZA CASERA

Tengo un grupo de amistad con mucha gente afín al pan casero y ellos me enseñaron el truco. Más concretamente fue Montse, una de las brujas panarras, pero también lo practican otras tantas y cada una tiene su forma.

pizza masa casera para congelar

La cosa es que a todos nos gusta comer pizza buena. Además, con una casera controlas los ingredientes y te aseguras que son de buena calidad.. Pero ay, amiga!, no todos los días te apetece amasar, o te surge un invitado inesperado para cenar (¿y a quién no le gusta la pizza?), o simplemente un día no quieres complicarte la vida en la cocina.

El truco no podía ser más fácil, cúrratela de una sóla vez. Yo antes preparaba masa de más y luego la congelaba en bolas, pero bien es cierto que luego no funciona tan bien y hay que esperar a que descongele; para un capricho de último momento no es que sea la mejor opción.

La manera definitiva consiste en preparar varias bases y precocerlas, lo justo para que la masa se coagule y mantenga su estructura durante la congelación, de tal forma que cuando quieras usarla sólo hay que terminar de dorarla. Es el mismo proceso que siguen con las pizzas industriales, pero ahora vas a conocer una versión casera.

Puedes congelar la masa sin tomate o con tomate, e incluso yo las congelo con el queso porque no suelo comprar queso rallado más que para eso, así no tengo que estar pendiente de que haya en la nevera.

El resto de ingredientes prefiero ponerlo sobre la masa congelada, ya que de congelarlas con el relleno no terminan de cocerse bien y la masa queda blandurria por exceso de agua.

RECETA PARA 4 MASAS DE PIZZA GRANDES

INGREDIENTES

800g de harina de todo uso (puedes sustituir parte -100g- por sémola fina de trigo o harina de freír pescado, dará muy buen sabor a la masa)

  • 480 g de agua
  • 18 g de sal
  • 6 g de levadura fresca o 2g de levadura seca
  • Aceite de oliva para engrasar un poco
  • Harina para estirar la masa

Mezcla la harina con el agua y deja reposar como una media hora, eso facilitará el amasado.

pizza masa casera para congelar

Incorpora la levadura y la sal y amasa tranquilamente 5-10 minutos, no es una masa especialmente pegajosa.

Ruédala por la mesa y haz una bola lisa y suave, deja que fermente en un bol ligeramente engrasado con aceite, tapada con film transparente y en la nevera.

También puedes dividirla en cuatro porciones ya y guardarlas con el mismo tratamiento, depende del sitio que tengas en la nevera. Ahí puedes dejarla 24 horas, te aguanta hasta 30 horas sin problema.

pizza masa casera para congelar

Cuando vayas a preparar la pizza, sácala de la nevera y vuélcala sobre una superficie ligeramente enharinada (si tienes la harina de freír pescado mezclada con harina común, mejor) y divide en porciones si no lo hiciste antes. Para manejarla mejor, puedes usar también como superficie los pliegos de papel que usarás más tarde para hornear.

Previo al formado, déjala una hora antes a temperatura ambiente para que sea más fácil manejarla, entonces empieza a estirar del centro a los extremos de forma uniforme, con paciencia. Si ves que al estirar vuelve a su origen, deja reposar un poco más; la masa necesita estar relajada para que conserve la forma que se le da.

pizza masa casera para congelar

Si todo ha salido bien, irás formando un disco elástico y muy agradable al tacto; si te sientes muy aventurero podrás tomarla con las manos y estirarla en el aire sin rasgarla, simplemente por el efecto de la gravedad. Si no, puedes ir estirando de forma radial sin levantar toda la masa.

pizza masa casera para congelar

pizza masa casera para congelar

Cubre la masa menos los bordes con tomate triturado si vas a hornearla con tomate, si no es así pínchala en la base para que no suba por el centro.

pizza masa casera para congelar

Enciende el horno a máxima potencia (250ºC en mi horno), con ambas resistencias encendidas y cuando esté caliente coloca la masa directamente sobre la solera del horno (¡con el papel!) y deja que se cueza unos 3 minutos si va sin tomate, unos 4 si va con tomate, hasta que haga suela. Cuanto más calor reciba al principio, más pompas gordotas de masa tendrá y más crujiente quedará la base.

Si tienes la suficiente maña, montarás una especie de cadena de producción de masas de pizza en tu cocina, de tal modo que mientras horneas una, estás estirando la otra y poniendo tomate a una tercera. Parece complicado, pero en cuestión de 15 minutos te has cocido 4 bases de pizza desde que introduces la primera en el horno.

Conviene que enfríes las masas sobre rejilla, ya que con el vapor que desprenden podría ablandarse la suela. Cuando estén completamente frías, envuelve con papel film y congela, metidas en una bolsa para protegerlas bien del frío.

Cuando quieras usarlas, calienta el horno a 220ºC y saca la base del congelador para ponerle el queso y los ingredientes que quieras, siempre con mesura porque si el relleno es demasiado la masa no termina de quedar crujiente. Colócala en una altura media y hornea la pizza unos 10-15 minutos, hasta que se doren los bordes y el queso se derrita.

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