Hermanos Torres, entre “Dos cielos”

Hermanos Torres

Los gemelos Sergio y Javier Torres, más conocidos como los hermanos Torres que cada mediodía se adentran en nuestros hogares con el programa de La 1, “Torres en la Cocina”, se incorporan a la relación de entrevistas que Amigastronomicas realiza a personas relevantes del mundo de la restauración.

En este caso y, a diferencia de las anteriores, conté con la colaboración de mis compañeras Silvia Franconetti y Alicia Luque, que me acompañaron hasta la planta 24 del hotel Meliá Barcelona Sky, sede del restaurante “Dos Cielos”, para conversar con los gemelos más conocidos de la alta cocina española.

Fue un encuentro entrañable, en el que Sergio y Javier se descubrieron como personas y dejaron al lado a los personajes… si es que los tienen.

En las distancias cortas, los hermanos Torres son cariñosos, de carácter afable, de trato cálido y sincero y sumamente cordiales, a pesar de que nos concedieron la entrevista a una hora en que la cocina del “Dos Cielos” estaba en plena ebullición.

Aun así, ambos se olvidaron de los relojes y de los móviles para responder, con su simpatía habitual, a las preguntas que les formulamos y que, prácticamente, respondieron al unísono, con el fin de descubrir quiénes son los Hermanos Torres.


 Sergio y Javier, Javier y Sergio ¿cómo sois de carácter?

Tal y como la gente nos ve en la tele y como nos ven los clientes del restaurante. Siempre nos mostramos como somos. Si nos tuviéramos que definir diríamos que somos optimistas, simpáticos, agradables, exigentes y nada orgullosos.

¿Tímidos?

Un poco, aunque no lo parezca. No nos da miedo enfrentarnos a ningún proyecto y, en ese contexto, somos un poco osados. Lo que pasa es que, en ocasiones, no mostramos que somos lanzados porque o bien estamos currando o bien estamos con nuestras familias y no nos podemos dejarnos llevar.

¿Nerviosos?

Sí, aunque canalizamos muy bien el estrés diario de nuestro trabajo. La experiencia de trabajar antes en grandes restaurantes nos ha enseñado a dominar bien las situaciones estresantes.

¿Vuestras respectivas familias también se dedican a la restauración?

No, qué va, no tienen nada que ver. Pero nos entienden, nos comprenden y nos acompañan. Estamos súper orgullosos de tener dos joyas de mujeres.

Entonces, ¿entienden la dedicación a una profesión tan exigente como la vuestra?

Sí, tenemos pareja desde hace unos cuantos años y, cuando las conocimos, ya les avisamos que nuestra prioridad era la profesión. Lo entendieron y, desde entonces, nos apoyan. Para nosotros son un pilar fundamental si bien es cierto que también nos organizamos para estar cada día con nuestras familias porque, para nosotros, es fundamental. 

DOS GRANDES AFICIONES

Vuestras parejas e hijos os ayudan a desconectar… ¿La bici también?

¡Y tanto! El deporte nos va muy bien y coger la bici es una forma de tomar aire. Cuando estamos en Barcelona, circulamos a menudo por Collserola y si estamos fuera, nos gusta tener contacto con la naturaleza, recolectar hierbas aromáticas que nos ayudan mucho en nuestra cocina, y descubrir pequeños pueblos. Lo que está claro es que allá donde vamos también van nuestras bicicletas.

 ¿Salís cada día?

No, ¡qué va!… aunque nuestro objetivo es hacer unos 150 kilómetros a la semana.

En estas rutas deportivas, ¿aprovecháis para descubrir pequeños restaurantes?

No, porque ésta es otra de nuestras grandes aficiones ya que nos encanta comer.

¿A dónde vais?

A casa de nuestros amigos, que en teoría son la competencia, o a cualquier lugar que nos recomienden. Podemos recorrer muchos kilómetros en coche e, incluso, coger un avión para ir a un restaurante y regresar luego a casa. Recientemente, hemos ido a Santiago de Compostela a un lugar que nos recomendaron de un pueblecito de Vigo, que es el templo del marisco. Sensacional.

Cuando reserváis mesa, ¿decís que sois los hermanos Torres?

Nunca porque intentamos pasar desapercibidos. Lo que sucede es que la televisión te da mucha proyección y hace que todo el mundo te conozca. A nosotros nos encanta hablar con la gente y lo encontramos muy agradable. De hecho, cada día entramos en sus hogares y ellos nos responden con grandes dosis de familiaridad y cariño.

¿Sois los futuros Karlos Arguiñano de la televisión?

No. Él es y será un crack porque es un gran comunicador y un fenómeno. En cuanto a la proyección televisiva, no sé cuál será la nuestra. En un restaurante dependes de ti mismo, pero en el mundo de la tele todo es más efímero, aun así esperamos seguir muchos años en la pequeña pantalla.

¿El hecho de salir en la tele os ha aportado más clientela en el “Dos Cielos” de Madrid y de Barcelona?

Sí, pero es un perfil diferente. Es un tipo de cliente que nunca hubiera venido porque tenía la falsa percepción de que un restaurante gastronómico es aquel que sirve una ración pequeña en un plato grande, por decirlo de alguna manera. Y ha descubierto que es una experiencia impresionante. De hecho, en “Dos Cielos” hemos visto cosas maravillosas…

¿Alguna que os haya sorprendido?

Hay una que fue espectacular: una persona que hace años venía a nuestro restaurante, pero que no tenía el sentido del gusto porque lo perdió a consecuencia de una enfermedad y lo recuperó comiendo en “Dos Cielos”.

La emoción fue total entre él y nosotros. Los médicos, de hecho, le dijeron que era prácticamente imposible. Fue un momento increíble. Un milagro.

EL SECRETO DEL “TOQUE TORRES”

¿La cocina de vuestro restaurante es la que se ve en la tele o son dos propuestas diferentes?

Lo que hacemos en la tele es el “toque Torres” de lo que nosotros haríamos en casa y en el restaurante nos centramos en la alta gastronomía, que es el resultado del trabajo de un equipo de 25 personas.

¿Tanta gente forma los equipos de Madrid y Barcelona?

Sí y estamos muy orgullosos porque es la única manera de que funcionen proyectos de esta envergadura. No es por pecar de falsa modestia, pero formar equipos es una labor que se nos da muy bien.

hermanos torres

En “Dos Cielos” tenemos una misma filosofía y los restaurantes una personalidad propia basada en el principio de producto, productor y temporada. Nosotros nos dedicamos a marcar unas directrices y a supervisar el trabajo.

“Dos Cielos” es un sueño hecho realidad, pero no es vuestro gran sueño…

Es verdad. Lo que tenemos lo cuidamos mucho, pero queremos crecer poco a poco y en este sentido tenemos un proyecto en mente que es a largo plazo… o quizás no. Es una cosa muy bonita, que haremos en Barcelona, que tendrá mucha personalidad y que está en la línea de la excelencia, pero del que no os podemos avanzar nada más.

Por cierto, ¿no os aburrís uno del otro?

No, qué va. Nos divertimos mucho y, en el fondo, nos mola un montón estar juntos.

hermanos torres

¿Por qué creéis que hay tantos hermanos en el mundo de la alta cocina?

Tal vez porque entre ellos la confianza es máxima y porque, en definitiva, han aprendido juntos de las madres o las abuelas, como fue nuestro caso.

Nuestra abuela nos inculcó nuestra pasión por la cocina. Nuestros padres trabajaban todo el día y nosotros vivíamos, prácticamente, con ella. Era una mujer muy exigente que disfrutaba en el mercado y en la cocina y que se olvidaba de todo cuando estaba cocinando. Como la veíamos tan feliz, pensábamos que este trabajo tendría que molar.

Si cerráis los ojos por unos instantes ¿qué olores de los fogones de vuestra infancia os vienen a la mente?

Uff, los de las torrijas de Santa Teresa, de las rosquillas de anís, de los caracoles, de las vieiras gratinadas, del pan casero, del pollo rustido… Tanto nos ha influido nuestra abuela que es una pasión que hemos transmitido a nuestros hijos. De hecho, nos gusta llegar a casa y cocinar y, si están ellos, mucho mejor.

hermanos torres

¿Qué edades tienen?

Nuestros críos tienen 4 años y medio, 5 años y 20 meses… Y comen de todo: caracoles, erizos, verdura… porque les hemos educado así. Es una forma de vida, porque vivimos mucho la cocina, tal y como nos pasó a nosotros con nuestra abuela y nuestra madre.

UNA CARRERA DE FONDO

Si no hubierais sido cocineros seríais…

O bombero o alguna actividad relacionada con el deporte (Sergio) o algún trabajo relacionado con el arte y el mundo de la creatividad (Javier). Pero nos encanta lo que hacemos, a pesar de ser una profesión muy dura, en la que siempre hay que estar al pie del cañón.

¿Creéis que la gastronomía está de moda?

No. Si es pasional es una forma de vida en la que no hay ni horario ni calendario. Tanto en nuestro caso como en los que regentan un bar, que abren a las 6 de la mañana y cierran a las 12 de la noche. Y así un día tras otro. Es como competir en Primera División. En ambos casos, hay que picar mucha piedra.

Habéis cocinado para Madonna, Mick Jagger o Julio Iglesias. ¿Para quién lo haríais ahora?

Para vosotras tres, indudablemente y, si no, para Barak Obama (Sergio) o para la cantante Björk (Javier).

¿Con qué música cocináis?

Escuchamos la radio, pero somos más de pop y de rock.

¿Qué móvil tenéis?

Un Samsung S8 Plus, que es nuestra oficina ambulante. No somos nada de juegos, en todo caso escuchamos música o leemos Twitter.

¿Sois de fútbol?

Poco, pero del Barça, aunque no somos forofos.

¿Habéis pensado dónde pasaréis este Fin de Año?

Seguramente, en “Dos Cielos” de Barcelona. Los clientes renuevan año tras año y montamos una fiesta que es sensacional… A no ser que uno de nosotros cumpla su sueño de celebrarlo con su mujer en Brasil… Ya se verá.

DOS ESTRELLAS  EN “DOS CIELOS” PARA LOS HERMANOS TORRES

La publicación de esta entrevista coincide en tiempo con la entrega de las nuevas estrellas Michelin 2018.

 

hermanos torres

Todo el equipo de Amigastronomicas queremos felicitar a los hermanos Torres que han conseguido una nueva estrella para su restaurante Dos Cielos (Barcelona).

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