Agua: es que no bebo porque no tengo sed

Hidratación

En 2015, la OMS nos indica que 844 millones de personas carecían de un servicio básico de suministro de agua potable, cifra que incluye a 159 millones de personas que dependen de aguas superficiales.

El agua salubre y fácilmente accesible es importante para la salud pública, ya sea que se utilice para beber, para uso doméstico u otros fines.

La Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció, en 2010, que todas las personas tienen derecho a disponer de forma continuada de agua suficiente, salubre, físicamente accesible, asequible y de una calidad aceptable, para uso personal y doméstico. 

Hidratación

A propósito de esto último, la OMS advertía del peligro de que el agua pase a convertirse en una más de tantas bebidas de consumo, haciéndonos creer que basta con beber cualquier cosa para estar correctamente hidratado. Puro elemento, y también indispensable.

 Y aún en la sociedad en la que tenemos la suerte de vivir… con las facilidades que tenemos a nuestro alcance para el consumo de agua… ni tan siquiera sabemos hidratarnos, ni el valor de ello.

Un ser humano sano puede sobrevivir más de un mes sin probar alimento, pero no pasaría de unos pocos días sin posibilidad de beber.

Más claro, el agua. “Nuestro cuerpo está constituido por un 70% de agua. Si no estuviese revestido por una envoltura cutánea casi impermeable, este indispensable patrimonio se perdería rápidamente en el entorno…”.

hidratación agua

Estas palabras sirven para resumirnos la importancia que para el hombre supone, y la necesidad de buscar medios que nos protejan de los agentes externos y el paso del tiempo, que tienden a impedir mantener unos niveles óptimos de hidratación.

Es al inicio y al final de nuestras vidas cuando la hidratación nos hace más sensibles. Los seres humanos somos de los pocos mamíferos que eliminamos agua con la transpiración, lo cual nos hace mucho más frágiles a las elevadas temperaturas durante el verano.

Nuestra temperatura corporal depende del agua circulante en las vísceras; funcionamos como un radiador.

AGUA: QUÉ CANTIDAD HAY QUE BEBER

La ingestión adecuada de agua total para hombres y mujeres entre 19 y 30 años es de 3,7 l y 2,7 l diarios respectivamente.

Los líquidos (agua y otras bebidas) proporcionan entre 3 y 2,2 l por día en hombres y mujeres de entre 19 y 30 años, lo que representa aproximadamente el 81% del total ingerida. Es decir, el agua contenida en los alimentos proporciona alrededor del 19% del agua total.

Hidratación

Es cierto que, para una persona sana, el consumo cotidiano por debajo de los niveles de la ingestión adecuada no tiene por qué conllevar un riesgo dado el amplio margen de ingestión que es compatible con un estado normal de hidratación.

Asimismo, es posible que mayores cantidades de agua total puedan ser necesarias para aquellas personas que son físicamente activas y/o están expuestas a un ambiente caluroso.   

Así que por todo ello, tú que puedes… ¡DISFRÚTALA!

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