En mi última escapada a Italia decidí empezar el viaje por Forno Brisa en Bolonia, una de esas cafeterías de especialidad que merece la pena tener fichadas antes de llegar.
La verdad es que hice mi trabajo de investigación antes de salir de casa y ya tenía claro dónde quería ir. Llegué demasiado pronto y tenía la mañana libre hasta la hora de comer, que había quedado con Rocco Paladino, amigo y fotógrafo gastronómico, al que no veía desde hace varios años, así que abrí Google Maps únicamente para llegar hasta allí y aprovechar el paseo con calma.
Bolonia es una ciudad conocida por su universidad, una de las más antiguas de Europa, por sus kilómetros de soportales y por una cultura gastronómica muy ligada al producto y a las cosas bien hechas.
Forno Brisa en Bolonia como primera parada del día
No es solo una panadería bonita ni una cafetería de moda. Es un proyecto sólido, bien pensado, que lleva años funcionando y que se apoya en dos pilares claros: buen café y bollería bien hecha.

Aquí trabajan con harinas ecológicas, masa madre y fermentaciones largas. La bollería es equilibrada, nada pesada, pensada para desayunar sin saturarte y para acompañar el café sin robarle protagonismo.



Cuando entré había bastante gente y tuve que esperar unos minutos hasta encontrar una mesa libre. Mucha gente de oficinas de la zona, estudiantes con el portátil y habituales que entraban a por café o algo para llevar. Aun así, el ambiente era tranquilo y fácil.
Qué desayunar en Forno Brisa en Bolonia
Probé su cornetto relleno de mascarpone y chocolate, muy suave y nada empalagoso. En Italia los croissants se llaman así, cornetto, y aquí merece la pena pedirlos porque están bien trabajados y no resultan pesados.


También pedí un trozo de panettone, además de dos cafés: un latte y un cappuccino. Todo estaba bien ejecutado, sin excesos, fácil de disfrutar incluso a primera hora de la mañana.

El café de Forno Brisa en Bolonia
El café es una parte importante del proyecto. En Forno Brisa tuestan su propio café en Bolonia, seleccionando cafés de origen orgánico y sostenible y apostando por perfiles equilibrados y amables.


No buscan tostados agresivos ni sabores extremos, sino cafés fáciles de beber que acompañen bien tanto la bollería como el pan. Puedes encontrar espresso bien ajustado y, según el local, también opciones de café filtrado. Se nota que el café no es un complemento, sino algo pensado para encajar con todo lo demás.
Panettone para llevar a casa
Además del desayuno, según el local, también encontrarás focaccias, pizzas artesanas, chocolate bean to bar y una pequeña selección de vinos naturales.

Si visitas la ciudad en época de Navidad, hay algo que recomiendo sin dudarlo: llevarte uno de sus panettones a casa. En mi caso fue el de salame y Parmigiano Reggiano, y fue un éxito. Aguantó perfectamente toda la semana y funcionó tanto solo como acompañado.

Más información
Forno Brisa cuenta con varios locales repartidos por la ciudad, algo práctico si te mueves por Bolonia o si uno de ellos está lleno. El ambiente es local y real, sin una sensación turística forzada.
Si buscas una cafetería de especialidad donde desayunar bien, con buen café y bollería equilibrada, Forno Brisa en Bolonia funciona. Sin grandes discursos, pero con una forma de hacer las cosas coherente.
Dirección: Via Galliera, 34d, 40121 Bologna BO, Italia
