¿Agua de Valencia por Navidad? Pensarás que me he vuelto loca. Una bebida asociada al verano, al calorcito, a las terrazas y a las sobremesas largas… Pues sí, puede ser una buena idea. Porque no todo lo navideño tiene que ser denso, especiado o servido en copa de balón. A veces apetece algo fresco, ligero y festivo, que se prepare en un momento y que ayude a romper el hielo nada más llegar a casa.
Estamos en plena época de comidas pantagruélicas, con un número de invitados que suele exceder al habitual. Y sucede lo de siempre: cada uno llega cuando quiere… o cuando puede. Unos aparecen justo cuando estás a punto de servir la mesa; otros, cuando todavía andas completamente estresada, removiendo pucheros y vigilando el horno.
Si son de confianza, no hay problema. Besos, abrazos, directos a la cocina y a echar una mano. Eso sí, siempre con un ojo puesto en los de “mano larga”, esos que se apoderan de una croqueta cuando no miras. Luego están los más serios, o simplemente menos colaboradores, que se instalan en el comedor frente a una mesa todavía desierta de viandas.

En cualquiera de los dos casos, tanto si es para agasajar al espontáneo que se va a colocar un delantal como para entretener al “comodón” que ya se aburre frente al plato vacío, ofrecer un cóctel para ir abriendo boca es una gran idea. Ayuda a relajar el ambiente y a empezar a generar ese buen rollo que predispone a un yantar animado.
Elaborar un cóctel puede imponer un poco: medidas exactas, proporciones, ingredientes extraños… No es el caso del Agua de Valencia que te propongo hoy. Es una de esas preparaciones sencillas, con tantas versiones como personas la elaboran. Cada uno le da su toque personal, variando cantidades o incluso cambiando alguna bebida. Un poco como ocurre con la sangría.
RECETA DE AGUA DE VALENCIA
No me voy a erigir en abanderada de la autenticidad de mi receta, pero sí puedo garantizarte que sale buenísima. Y como no soy una alquimista celosa de sus pociones, la comparto contigo encantada.
INGREDIENTES
- El zumo de unas 10 naranjas de zumo y un limón (casi un litro de zumo)
- 200 g. de azúcar
- una bandeja grande de hielos
- una botella de cava
- unos 100 g. de Cointreau
- unos 50 g. de Vodka

ELABORACIÓN
Exprime las naranjas, mézclalas con el azúcar y mete el resultado en el congelador. Esto debes hacerlo unas horas antes de servirlo. Cada hora, más o menos, remueve bien la mezcla para evitar que se nos congele. El objetivo es conseguir una especie de granizado.
En el momento de servirlo, añade el alcohol (yo pongo esa cantidad de vodka y de Cointreau para un litro de zumo, y el resultado es equilibrado y muy bueno). Luego, poco a poco y sin dejar de remover, añade el cava bien frío con mucho cuidado, porque es posible que nos suba la espuma.
Y ya lo tenemos, una bebida deliciosa que nos evitará liarnos con cocteleras, mezcladores y demás utensilios que nos entretendrán más de lo debido.
Un último consejo: Bebe Agua de Valencia con precaución, es una de esas bebidas “peligrosas” por su dulzor y buen pase. Se trata de romper el hielo, no de empezar la comida bailando todos la conga.
Espero que los brindis estas navidades te den mucha, mucha alegría.
