Seguridad alimentaria cuando tienes una mascota doméstica

¿Sabías que ese cautivador peludo que te mira con ojitos de cordero degollao puede ser el villano silencioso de tu cocina? Sí, así es, estamos hablando de nuestras queridas mascotas domésticas y su papel en la seguridad alimentaria de nuestro hogar.

¿Cómo es posible que esas bolitas de pelo y amor puedan representar un peligro? Bueno, si estás listo para saberlo, sigue leyendo.

Primero, hablemos del enemigo número uno: ¡los ladrones de comida! Sí, esos bichillos maestros del sigilo que parecen tener un radar para detectar cualquier alimento apetitoso que dejes desatendido por un segundo.

¿Quién necesita un sistema de alarma cuando tienes a un perro o gato hambriento merodeando por la casa? Pero aquí está el problema: sin que tú te des cuenta, pueden robarte parte de tu cena no sin antes haber dejado un festival de babas y ADN en tu plato.

Ya sabemos dónde suele acabar el hocico de nuestro peludo cuando lo sacamos de paseo al parque a socializar. Miles de enterobacterias y bacterias fecales pueden aterrizar en tu plato y acabar siendo parte de tu dieta, con el peligro para tu salud que ello conlleva.

CONTAMINACIÓN CRUZADA

Ahora, pasemos al siguiente riesgo: la contaminación cruzada. ¿Alguna vez has visto a tu gato dando vueltas por la encimera de la cocina? ¿O a tu perro lamiendo el suelo después de que hayas preparado la cena? Bueno, esas adorables travesuras pueden tener consecuencias nefastas para tu salud.

seguridad alimentaria

Como contábamos en el caso anterior, nuestras mascotas pueden transportar bacterias como la Salmonella o la E. coli en sus patitas (y lenguas) y dejarlas esparcidas por todo tu santuario ‘cocineril’. Así que la próxima vez que te preguntes por qué tu comida te ha dejado con un malestar estomacal, no mires solo hacia el pollo mal cocinado, ¡empieza a pensar que puede ser culpa de tu amigo peludo.

NO TIENES PERRO PERO SÍ UN REPTIL O UN ROEDOR, ¡ATENTO¡

Si crees que los problemas de seguridad alimentaria solo vienen con los perros y gatos, piénsalo de nuevo. Los reptiles pueden ser portadores de Salmonella, una bacteria que puede causar estragos en tu sistema digestivo más rápido de lo que un lagarto puede pestañear.

roedores en la cocina

Y los roedores, bueno, digamos que su reputación de roedores de alimentos no es infundada. Esos pequeños bichillos traviesos pueden hacer agujeros en los paquetes de alimentos más seguros y dejar un rastro de destrucción y contaminación a su paso.

Pero si te estas empezando a concienciar, espera, ¡aún hay más!

¿ERES ALÉRGICO A LAS MASCOTAS?

¿Has oído hablar del síndrome de la alergia a las mascotas? Sí, es una cosa real y puede hacer que tu vida sea un verdadero calvario si eres alérgico a los peluches que tanto amas. Y cuando se trata de seguridad alimentaria, las alergias pueden ser un problema serio. Imagina esto: estás preparando una deliciosa cena para tus invitados y, de repente, uno de ellos, comienza con síntomas alérgicos…

alergia a las mascotas

¡Qué desastre! Si no quieres que tu velada se arruine, deberás consultar a tus invitados previamente por su posible alergia al epitelio de perro o gato y tomar medidas. Tal vez una agradable velada a la luz de las estrellas en tu terraza no sea un mal plan.

¿QUÉ PUEDES HACER PARA MANTENER LA SEGURIDAD ALIMENTARIA?

  1. educa a tus peludos sobre lo que está prohibido tocar (sí, aunque eso signifique ocultar tus golosinas en un lugar secreto)
  2. mantén la cocina y los alimentos fuera del alcance de tus mascotas cuando no estés supervisando
  3. mantén una buena higiene en la cocina, limpiando regularmente las superficies y lavando tus manos después de interactuar con tus mascotas

En conclusión, aunque nuestras mascotas puedan ser adorables, achuchables y llenas de amor, también pueden ser un peligro en la cocina. Desde ladrones de alimentos hasta portadores de bacterias, nuestros ‘perrijos’ y ‘gatijos’ pueden representar una amenaza seria para la seguridad alimentaria en el hogar.

Así que la próxima vez que veas a tu perro con cara de inocente mientras merodea por la cocina, recuerda que detrás de esos ojos tiernos puede haber un verdadero maestro del caos y la destrucción.

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