Rodaballo al horno con patatas

No te asustes al leer Rodaballo. Te prometo que será sencillísimo. He querido aprovechar ahora que ya puedes encontrarlo a un precio muy asequible, para que lo compres y lo prepares de manera más sencilla: al horno, pero te adelanto que las posibilidades son casi infinitas desde asado, cocido, ahumado hasta en conserva.

Y como a mi me encanta cocinar Rodaballo, quiero compartir contigo este pescado blanco bastante feo, con los ojos en el mismo lado del cuerpo y con un lado de piel más oscura que el otro que resulta que es uno de los más sabrosos y nada graso.

Sacar sus lomos resulta sencillo (aquí puedes ver cómo lo hace el Chef Koketo), y su piel, suave y nada escamada, también resulta muy rica.

Sí, has leído bien, la piel de este pescado se puede y se debe comer. Lo único que tienes que tener en cuenta es que, tienes que tener cuidado en no pasarte en su cocción o plancha porque perderíamos parte de su buen sabor.

Y una vez hechas las presentaciones de este singular pescado romboidal, que obviamente no ganará ningún concurso de belleza submarina, pero que una vez cocinado resultará en un plato exquisito, vamos a ponernos manos a la obra con él.

Como paso previo, tienes que pedirle a tu pescadero de confianza que te lo limpie mejor por el lado “ciego”. Solo limpiarlo, porque ésta vez lo vamos a asar al horno, de una pieza.

¿Preparados? Delantal y en marcha.

rodaballo al horno

INGREDIENTES RODABALLO AL HORNO

• 1 rodaballo
• 1 cebolla grande
• 1 bote de alcaparrones o alcaparras
• 1 lata de anchoas
• 1 vaso de vino blanco
• Unas patatas de guarnición especiadas al gusto

Recuerdo esta receta con cariño. Me enseñó a prepararla el Chef Víctor Vazquez en uno de los primeros talleres que hicimos en Flow Cooking. Nos hizo un menú entero con recetas de alto nivel para celebraciones especiales, y entre ellas cocinó este rodaballo al horno.

Me resultó tan sencillo y tan rico que la he hecho infinidad de veces. Esta vez le hemos añadido unas patatas de guarnición, que creo es un acompañamiento perfecto.

ELABORACIÓN:

Lo primero, como te he indicado, es tener el rodaballo limpio de sus vísceras, pero eso lo hace el pescadero. Luego no hay más que lavarlo un poco, pero no tiene escamas, así que no os va a dar más trabajo.

Cortamos en juliana la cebolla y la disponemos en el fondo de la fuente del horno. Sobre ésta, un chorrito de aceite y sal y el pescado.

Por encima vamos a poner las alcaparras o alcaparrones, con un poquito de su caldo. Coloca las anchoas, dispuestas sobre todo el lomo, y su aceite (mejor si es de oliva) también por encima.

A continuación, rocíalo con el vino blanco. Se generoso y usa un buen vino. Ya de paso, te sirves una copita (es una sugerencia, ¿eh?). Será un gran maridaje.

rodaballo al horno

Corta las patatas, si pueden ser pequeñas mejor, porque este pescado se hace rápido y en caso contrario, te pueden quedar crudas.

Puedes ponerles sal, tomillo y un pelín de pimentón picante. Chorreoncito de aceite y todo al horno unos 20 minutos a 180º, no mucho más.

INFORMACIÓN ADICIONAL SOBRE EL RODABALLO

Aproximadamente el 70% de la superficie de nuestro planeta está cubierta de agua. La variedad de vida que vive en océanos, ríos y lagos es enorme, y gran parte de ella resulta comestible para el ser humano. Desde los albores de la humanidad, el ser humano se ha alimentado de las criaturas acuáticas.

Se le conoce como el “Rey de la Cuaresma”, por ser tradicionalmente muy apreciada su carne. En Francia como “turbot”, en Cataluña como “rémol” o “rémol de petxines”, en Asturias “clavudi” o “xuela”, en Castilla “rombo”, “corujo” o “sollo”, en Galicia “coruxo” o “escamado”, o “arrebollo” en El País Vasco. Como ves, muchas denominaciones, pero algo en común, el gusto por su carne, estemos donde estemos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *