El roscón de Reyes con fruta confitada es uno de esos dulces que apetece hacer en casa al menos una vez. No porque sea rápido, sino porque forma parte del ritual de estos días. Esta es una receta casera, sin atajos, pensada para organizarte con tiempo y disfrutar del proceso, desde la masa hasta el horneado final.
No es una receta difícil, pero sí requiere paciencia. El resultado merece la pena: un roscón tierno, aromático y con esa fruta confitada que tanto divide opiniones… y que aquí defendemos.
Ingredientes
- 650 g de harina de fuerza
- 250 ml de leche
- 25 g de levadura fresca
- 120 g de azúcar
- 120 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 huevos
- Ralladura de 1 naranja
- Ralladura de 1 limón
- 30 ml de ron (opcional, se puede sustituir por agua de azahar)
- 1 pizca de sal
Para decorar
- Fruta confitada al gusto
- Almendra laminada
- Azúcar humedecido
- 1 huevo batido para pintar
Preparación de la masa
Disuelve la levadura en un poco de leche templada. En un bol grande, mezcla la harina con el azúcar y la sal. Añade los huevos, la ralladura de cítricos, el ron y el resto de la leche poco a poco.
Amasa hasta integrar bien y, cuando la masa empiece a ser elástica, incorpora la mantequilla. Sigue amasando hasta obtener una masa lisa y suave, que no se pegue demasiado a las manos.

Forma una bola, colócala en un bol ligeramente engrasado, cúbrela con film y déjala reposar en la nevera unas 12 horas.
Fermentación y formado
Saca la masa de la nevera y deja que se atempere durante una hora. Desgasifica suavemente y forma un anillo, haciendo el agujero central con los dedos. Coloca el roscón sobre una bandeja con papel de horno.
Déjalo fermentar de nuevo, tapado, durante aproximadamente 1 hora y media o hasta que doble su tamaño. La temperatura ambiente es clave: mejor sin prisas y sin corrientes de aire.
Decoración y horneado
Pinta el roscón con huevo batido con cuidado. Decora con la fruta confitada, la almendra laminada y el azúcar humedecido.
Hornea en horno precalentado a 200 °C durante unos 20–25 minutos, hasta que esté bien dorado. Si ves que se tuesta demasiado rápido, cúbrelo con papel de aluminio los últimos minutos.
Deja enfriar completamente sobre una rejilla.
Relleno (opcional)
Una vez frío, puedes abrirlo por la mitad y rellenarlo de nata montada, trufa, crema pastelera o incluso dejarlo tal cual. El roscón recién hecho ya funciona solo.
Consejos finales
- Si la masa no sube lo suficiente, dale más tiempo. El roscón no entiende de relojes.
- Puedes sustituir la fruta confitada por ralladura extra de cítricos o frutos secos, aunque la versión clásica es esta.
- Mejor consumirlo el mismo día o al siguiente, bien tapado.
