Odila Café en Tarragona abrió sus puertas oficialmente el pasado mes de noviembre, aunque llevaba tiempo en mi radar. Me atraen especialmente esos locales que no se conforman con preparar un buen café, sino que cuidan también todo lo que lo acompaña. Cuando ambas cosas funcionan, es fácil que terminen convirtiéndose en uno de esos lugares a los que apetece volver.
Es algo que ya me ocurre con Naioh Café & Brunch, Siempre encuentro algún momento, cuando salgo pronto del trabajo, para acercarme aunque sea solo a disfrutar de un café en silencio antes de llegar a casa.
El local es pequeño, pero está bien aprovechado, con la barra como protagonista y una decoración cálida que combina el ladrillo visto, la madera y los tonos oscuros. El funcionamiento es sencillo: se pide en la barra y después llevan el pedido a la mesa.


El ambiente cambia bastante según el momento. Durante el fin de semana suele estar muy animado, mientras que entre semana es posible encontrarlo mucho más tranquilo. En las horas de mayor afluencia, la acústica se deja notar, algo que conviene tener en cuenta si buscas silencio para trabajar. Para desayunar, conversar o hacer una pausa sin mirar demasiado el reloj, resulta un espacio mucho más agradecido.
Café de especialidad y repostería casera
Una de las señas de identidad de Odila Café es que su propuesta dulce y salada se elabora de manera artesanal. La influencia argentina aparece en los alfajores, vigilantes, el chipá o la pastafrola, junto a clásicos de cafetería como los rollos de canela y la tarta de zanahoria.
Entre las opciones saladas destaca el brioche de portobello, cebolla, queso curado y miel, una combinación que funciona especialmente bien. La carta incluye también tostadas, focaccias de masa madre y alternativas vegetarianas, veganas y sin gluten.

El café es de Hidden Coffee Roasters y está bien trabajado. El flat white es una buena elección, aunque el matcha, especialmente en su versión fría, también se ha convertido en uno de los protagonistas del local.
Las personas detrás de Odila Café en Tarragona
Es el proyecto de Flor, Agus y Angie. Dos son hermanas, dos son pareja y las tres comparten una manera de trabajar cercana, coordinada y serena. El equipo lo completa Ari y Ana.

Incluso cuando el local está lleno, mantienen el ritmo sin perder el buen humor. Los platos se preparan al momento y la cocina tiene sus propios tiempos, por lo que es mejor acudir sin prisas y dejar que cada cosa llegue cuando está lista.

Ellas mismas insisten en que Odila no tendría sentido sin todo el equipo. Más que una frase bonita, esa idea resume bien el espíritu del local: un proyecto pequeño sostenido por muchas manos.
Por qué se llama Odila
El nombre no procede de una historia familiar ni de una persona concreta.
Durante los primeros pasos del proyecto buscaban un nombre femenino que tuviera fuerza al pronunciarlo. Incluso probaron a combinar las iniciales de las tres, pero ninguna opción terminaba de convencerlas.

Odila apareció entre varios nombres y quedó anotado casi sin pretenderlo. Sin embargo, cada vez que hablaban de la futura cafetería, volvían a utilizarlo. Poco a poco, el proyecto empezó a llamarse Odila antes incluso de tener un local abierto.
Fue después de la inauguración, cuando algunos clientes comenzaron a preguntarles por su significado, cuando decidieron investigarlo. Entonces descubrieron que aquel nombre elegido de forma casi intuitiva encajaba mejor de lo que imaginaban con lo que habían construido.
Una cafetería que ha crecido con el boca a boca
La remodelación de la calle Cervantes ha dado más vida a esta zona de Tarragona, pero buena parte del éxito de Odila Café ha llegado a través de las recomendaciones de quienes lo prueban y regresan.
Hay quien entra para recoger un café o un iced matcha y continuar con el día. Otros prefieren quedarse, pedir algo dulce o salado y regalarse una pausa. Ambos planes tienen cabida.

Además, admiten perros educados y los reciben con verdadero entusiasmo, un detalle que quienes solemos movernos acompañados agradecemos especialmente.
Odila es una cafetería para desayunar con calma, compartir una conversación o entrar pensando que solo tomarás un café y terminar frente a la vitrina cambiando de planes.
Dirección: Carrer de Soler, 5, Tarragona
Horario: de martes a sábado, de 8:30 a 13:30 y de 16:30 a 19:30 horas. Lunes cerrado.
